El Real Avilés ha mirado al fútbol a la cara y le ha sonreído. Tras 19 años, han conseguido el ascenso desde Tercera División y han cumplido el sueño marcado al inicio de la campaña. El Suárez Puerta mostró su mejor cara al acoger hasta 1200 aficionados que nos recordaron que la normalidad en el deporte rey está volviendo. Con su feudo engalanado, el equipo blanquiazul venció al Llanes y celebró con los suyos el ansiado ascenso a la Segunda División RFEF.

La primera mitad del encuentro fue sin ocasiones y bastante igualada entre los contendientes. El empate valía para pasar al conjunto local que obtuvo esa ventaja, así como jugar en su casa, al haber conseguido mejor clasificación que el rival en la campaña regular. 

El único tanto del encuentro llegó en el minuto 84 con un centro de Pereira que el meta del Llanes, Guillermo, intentó atrapar, pero acabó metiendo en su propia portería. El conjunto blanquiazul protagonizó unos minutos finales de carácter defensivo que les permitiría obtener el pase directo a la Segunda RFEF sin necesidad de jugar la prórroga. Con el pitido final, el Real Avilés estalló de alegría, la de aquellos que vieron cómo su sueño se había cumplido.