El Real Racing Club ha inaugurado su departamento de Big Data de cara a la temporada 2021-2022. Si bien es cierto que, tal y como ha asegurado la entidad, ya se está empleando en el presente mercado de fichajes. Se centrará en el primer equipo verdiblanco, pero el Rayo Cantabria y el Juvenil A de División de Honor también tendrán su espacio dentro de estos estudios de datos.

El departamento de Big Data del club cántabro está dirigido por Daniel Barroso Egido, entrenador Nivel UEFA PRO y Técnico Superior Informático. Cuenta con más de 25 años de experiencia como técnico en el fútbol vasco y es especialista en el análisis de datos. En Footters, hemos podido hablar con él y nos ha contado las claves de este proyecto que es presente y futuro de nuestro fútbol.

El experto en Big Data Aplicado al Deporte por la Universidad Católica de Murcia (UCAM) ha hablado sobre cómo se aplica esta herramienta al equipo. “La idea es crear métricas de rendimiento que ayuden a mejorar de forma individual a cada jugador y que afecte de forma general al equipo. Todo ello apoyado con imágenes y el análisis subjetivo del cuerpo técnico”.

Para él, es importante entender que el Big Data sienta las bases del rendimiento deportivo a todas las escalas. “Esto ayuda a la competición en la medida en la que entendemos que lo que no se mide no se puede mejorar. Tener esas métricas nos ayudan a mejorar al jugador buscando esos detalles que den el salto de calidad tanto en el entrenamiento como en el estudio de los rivales y del propio equipo. Es una patita más dentro del colectivo del cuerpo técnico. La idea es futbolizar el dato”, ha explicado Barroso.

De otro lado, también ha asegurado que mantendrán los métodos que ya usaban el pasado curso y, en base a ellos, seguir ampliando las miras. “Seguimos la línea del año pasado con las cámaras de Bepro para analizar los entrenamientos y a tiempo real. Vamos a buscar ampliar el ecosistema a los partidos fuera de casa para tener unificado el criterio”, ha afirmado.

Sobre el inicio del proyecto ha hablado de su buena relación con el técnico del equipo cántabro. “Ya había colaborado con el proyecto del Cornellá cuando Guillermo Fernández Romo estaba allí. Ahora recibí su llamada, me contó la idea, hablamos con el club y estos vieron que era algo interesante a nivel de rendimiento para el club”, ha relatado.