El Calcio y lo conocido como ‘infracalcio’, que son las ligas comprendidas desde la Serie C hasta el fútbol más amateur, siempre tiene sus historias de superación. Y la protagonizada por Marco Mancosu la temporada pasada fue una de las que más emocionó al mundo del fútbol, sobre todo al italiano, que aplaudió su gesto en toda su totalidad.

Marco Mancosu fue una de las grandes sensaciones del Lecce hace dos temporadas, ya lo había sido antes pero al ser en Serie A su rendimiento tuvo más impacto mediático. El centrocampista hacía un gran año con catorce goles y una asistencia siendo mediapunta a sus 31 años, cifras a las que puso un culmen: el gol de falta que marcó en San Paolo ante el Napoli para darle la victoria a los suyos por 2-3.

El nacido en Cagliari decidía quedarse en Serie B con el Lecce en una temporada que sería complicada por la pandemia. Comenzó en la primera vuelta marcando ocho goles y dando nueve asistencias -incluso dando cuatro asistencias en un partido contra la Reggiana-, lo que le colocaría como una de las grandes estrellas, sino lo era ya, de uno de los grandes de la segunda máxima categoría del fútbol italiano y candidato al descenso.

Llegaba la segunda vuelta y Mancosu era una de las ausencias importantes del Lecce, aunque no se supo nada del por qué real. Un día llegó con un cuadro clínico grave al hospital, fue sometido a pruebas y se le diagnosticó un cáncer que necesitaba una operación urgente. Sorprendentemente, el jugador rechazó la operación para volver a jugar al fútbol con el Lecce y ayudarlo a ascender a Serie A. Finalmente se operaría y pondría fin al cáncer, una noticia que emocionaría al mundo del Calcio.

Después de terminar la pasada temporada con el Lecce, tuvo problemas para salir a la SPAL de Pep Clotet, para cambiar de casa, pero lo consiguió. El mediapunta llegaría a un equipo rodeado de jugadores que entienden su mismo idioma: Viviani, Salvatore Esposito, Ludovico D’Orazio, Latte Lath, Demba Seck o Lorenzo Colombo, y se salió ante el Pordenone.

La SPAL jugó como los ángeles en Ferrara, Mancosu hizo un partido espléndido entre líneas, cayendo a la izquierda, cayendo a la derecha, poniendo centros, entrando en juego en la organización del equipo, desmarcándose por todas partes para ser indetectable, lo hizo todo perfecto. De ahí que marcara un gol y diera una asistencia, pero dejó un impacto aún mayor del que reflejan las cifras en el 5-0.

Y no solo se le vio jugar al fútbol de una manera increíble, sino también se le vio a Mancosu disfrutar, porque en el juego de Clotet lo hace a la perfección y, por ello, Mancosu vuelve a la felicidad, vuelve a sonreír.