El Albacete Balompié y el Fútbol Club Andorra se citaban en el Carlos Belmonte para disputar un encuentro con aroma a lucha por cosas grandes. Los locales, llegaban con ganas de resarcirse tras caer la semana anterior ante el Atlético Baleares. En clave visitante, ganar en el feudo albacetista significaba auparse en lo alto de la tabla.

La primera mitad nos dejó pocas cosas, más allá de los intentos de uno y otro equipo por hacerse con el dominio del partido mediante la posesión del esférico. A las dos escuadras se les notó la importancia del encuentro y ese miedo a perderlo. Pese a los intentos de los de Rubén De la Barrera por imponer su estilo y propuesta, el Andorra de Eder Sarabia fue mejor en los primeros 45 minutos.

Tras el paso por vestuarios, el Alba mejoró sus prestaciones, aunque seguía sin saber cómo llegar al arco defendido por Nico Ratti. En el minuto 52, y tras un error grave de la zaga tricolor en un despeje, Manu Fuster fusilaba con su diestra un balón para adelantar al elenco manchego. A partir de ese momento, las tornas cambiaron y los locales se destensionaron. Sin embargo, la segunda entrada a destiempo de Sergi Maestre en el partido le costó la expulsión cuando todavía restaba media hora por jugarse.

El último tramo del partido nos dejó a un Andorra acosando la portería rival, pero topándose con un buen Rosic que, gracias a un par de intervenciones de mucho mérito, evitó que los tricolor igualaran el luminoso.

Con la victoria, el Albacete se asienta en zona de play off y continúa con su pleno de victorias como local. El Andorra, por su parte, consumó la primera derrota del curso y piensa ya en su siguiente duelo, de gran dificultad, ante el Atlético Baleares.