Albacete Balompié y Linares Deportivo se verán las caras este sábado en el partido correspondiente a la jornada 11 de liga, en un encuentro en el que, a priori, y haciendo caso exclusivamente a lo que marca la tabla clasificatoria, el conjunto albaceteño partiría con clara ventaja sobre un equipo el jienense que, con tan solo seis puntos ocupa la penúltima posición del Grupo II de la Primera RFEF Footters.

Sin embargo, y como ya demostrara hace unas semanas el Betis Deportivo en su visita a tierras albaceteñas, en esta categoría el tópico de no hay rival pequeño se hace más que patente ya que la competitividad e igualdad de la misma se observa jornada tras jornada. Si a eso le sumamos el “gafe” que parece acompañar al Alba en los últimos tres lustros, en los que fue incapaz de conseguir un pleno de victorias en la combinación de dos encuentros consecutivos como local con las siempre nos obsequia el calendario, la hipotética ventaja local ya no lo parece tanto.

Siempre podrá señalarse, en favor del equipo blanco que, la última vez que el Albacete logró ese seis de seis puntos posibles fue cuando, con César Ferrando en el banquillo, se estaba en una situación similar a la actual: equipo recién descendido de categoría y que apostaba fuerte por el ascenso inmediato; aunque en aquel entonces ese regreso fuera a Primera División.

Dejando al margen curiosidades y rachas, lo que está claro es que al equipo dirigido ahora por Rubén de la Barrera no le vale otra cosa que no sea la victoria ante el Linares si no quiere que su máximo rival, el Villarreal “B” vuelva a cobrarse más de dos partidos de ventaja con respecto a la escuadra albaceteña.

El míster coruñés, que recupera para este encuentro a Sergi García y Rafa Gálvez ausentes en la última jornada ante el San Fernando por lesión, avisaba en la previa de las principales virtudes del Linares que, a pesar de su posición clasificatoria no le pondrá las cosas fáciles al Albacete: “el Linares es un equipo organizado, que defiende bien, que va contraatacar también muy bien y que intentará hacer el partido largo y que nosotros nos precipitemos”.

El gallego indicaba al respecto, que los suyos “están muy mentalizados y saben lo que hay que hacer ya que en esta categoría si te relajas medio segundo el rival te puede hacer daño y ganar el partido juegues en casa o juegues fuera e independientemente de clasificaciones o de momentos. Tenemos que gestionar el partido a través de una buena circulación y prever la mayor cantidad de escenarios posibles, darles respuestas y tenerlo claro. Debemos equivocarnos lo menos posible y estar acertados en el área contraria”.

Por lo que respecta al Linares Deportivo, revelación la pasada campaña en la que incluso llegó a jugar los play-offs de ascenso al fútbol profesional, este año ha tenido un inicio de temporada cuanto menos tortuoso, con un cambio de entrenador después de disputarse cuatro jornadas y que ha visto en menos de tres meses el regreso del malagueño Alberto González al banquillo azulillo tras haber dado por cerrada su etapa en el equipo de Linarejos. Nombre este el de González que por cierto sonó con fuerza para el puesto de entrenador del Albacete en la prensa andaluza al principio del pasado verano.

El preparador linarense ha visto obligado a realizar una pretemporada dentro de la propia competición y está intentando operar y sanar, con el paciente despierto y sin anestesia,  un proyecto en cuya confección no intervino y que evidencia ciertas carencias.

En cualquier caso, y a pesar de la cruda realidad que marcan los números, este Linares merece seguramente más de lo que señala la tabla ya que ha mostrado durante muchos momentos un buen juego que no ha tenido recompensa en los resultados.

En definitiva partido de los denominados “trampa” para los albaceteños y al que los visitantes llegan apurados y con las primeras urgencias.